Color: Violeta, lila
Familia: silicato
Composición química: (K(Ca;Na)2Si4O10(OH;F)·H2O)
Sistema cristalino: monoclínico
Dureza: (Escala de Mohs) 5 – 6
Peso específico: 2.54 - 2.58
Índice de refracción: nα = 1.550 nβ = 1.553 nγ = 1.559
Birrefringencia: 0.009
Carácter óptico: Vítreo a nacarado
Fractura: concoidea
Clivaje: Buena en tres direcciones
Raya: Blanco
Fluorescencia: Débilmente fluorescentes
Pleocroísmo:
Tratamiento: ninguno
Fue inicialmente encontrada a 325 millas al norte de la punta del lago Baikal, en 1940 y se le llamo “piedra lila”, siendo hasta 1978 que se introdujo al mercado de piedras occidental con el nombre de Charoita. De inmediato causó un gran impacto, tanto en los lapidarios tradicionales y mercaderes que la utilizaron con fines decorativos, tallados y cabujones; como en aquellos entusiastas de las gemas metafísicas para quienes encarna una larga lista de atributos espirituales
y curativos.
Es el mineral Charoita el que le da a la piedra su distintivo color morado, el cual puede variar entre el lavanda brillante, violeta y lila al morado oscuro, yendo de traslucido a opaco. El otro aspecto distintivo de su apariencia, son los patrones de Augita en espirales negras, cristales transparentes de feldespato, y/o tinaksita naranja que pueden estar dispuestos en complejas formas entrelazadas.
La Charoita se forma a partir de la piedra caliza por medio del proceso de metamorfismo de contacto. Debido a que es relativamente un fenómeno gemológico común no esta completamente claro el por qué su distribución es tan limitada. Al parecer la piedra caliza de esa área en particular tiene propiedades químicas únicas, al igual que las rocas intrusivas. Hasta ahora los gemólogos no han podido explicar la razón química o estructural de su color púrpura. Decir que el mineral Charoita es un silicato de composición compleja es un eufemismo: una fuente mineralógica lo describe como un hidrato de potasio, sodio, calcio, estroncio, bario, silicato hidroxifluorado!.
Como gema es realmente resistente, con una dureza entre 5 y 6, sin clivaje. Su uso en anillos o brazaletes sería probablemente imprudente, pero otros usos en joyería son seguros. Es de algún modo sensible al calor, por lo que se debe evitar la limpieza con vapor, así como con procesos ultrasónicos. Como en la mayoría de las gemas, las mejores herramientas para su limpieza son un cepillo y detergente suaves y agua tibia.